SUDORACION Y ESFUERZO FÍSICO

Por Jon Iriberri

Prevenir la deshidratación es una poderosa manera de mejorar el rendimiento. Pero para ello también será necesario conocer cómo responde nuestro organismo ante determinados esfuerzos y condiciones medioambientales, y saber cuánto, cuándo y qué beber.

SUDORACION Y ESFUERZO FÍSICO:  Prevenir la deshidratación

Por Jon Iriberri

Prevenir la deshidratación es una poderosa manera de mejorar el rendimiento. Pero para ello también será necesario conocer cómo responde nuestro organismo ante determinados esfuerzos y condiciones medioambientales, y saber cuánto, cuándo y qué beber.

 Las investigaciones demuestran que muchos deportistas comienzan deshidratados la actividad física y luego esta situación no mejora al no tomar suficiente líquido durante el ejercicio.
Mantenerse bien hidratado es a menudo un verdadero desafío para los montañeros ya que la cantidad de líquido necesario al día es grande – variará desde uno a tres litros  -. Esa diferencia se debe principalmente a la cantidad de sudor que se genere durante el ejercicio, algo que varía mucho en función de cada sujeto, las condiciones medio ambientales, la intensidad del ejercicio, la tolerancia al calor, la ropa y equipo y el estado de hidratación previo.
Por ejemplo, algunos montañeros utilizan prendas óptimas y pierden poco líquido durante el ejercicio. Otros sin embargo se sobreprotegen con ropa y pueden llegar a deshidratarse rápidamente si no son capaces de beber lo suficiente durante el esfuerzo.

Adiós, sodio

Las pérdidas de electrolitos en el sudor, especialmente de sodio, también resultan relevantes. Algunos sujetos, durante una actividad intensa de dos horas, pueden llegar a perder en el sudor hasta cinco gramos o más (lo que equivale a unas dos cucharaditas de sal de mesa) de sodio. Los electrolitos como el sodio son una parte crítica de la hidratación, porque permiten que el  cuerpo retenga el líquido que se necesita durante el ejercicio.

Bases generales

•    Para reducir al mínimo la deshidratación y mantener la función cardiovascular y termorreguladora durante el ejercicio intenso, la ingesta de líquidos debe ser  similar a la tasa de sudor, pero no mayor.
•    Mantener la hidratación es más importante durante el ejercicio en ambientes cálidos que en los ambientes más frescos.
•    La tasa de sudor varía ampliamente según cada persona, incluso en condiciones similares de intensidad de ejercicio y medio ambiente.
•    Durante el ejercicio, la pérdida de sudor normalmente oscila entre 200 ml y 1 litros por hora dependiendo de la predisposición genética de una persona a sudar, su aptitud, su aclimatación al calor, la intensidad del ejercicio, la duración de éste, la temperatura ambiental, la humedad relativa, y prendas de vestir y equipos usados.
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Vea el artículo completo en la edición 289 de la revista Desnivel®