Abrir vías: Métodos, anclajes y ética

Por Tino Núñez           
Abrir vía no es subir de primero, es escalar por primera vez por un itinerario virgen hasta ese momento. Si te interesa saber qué estilos existen, cómo es la metodología básica, qué anclajes se utilizan o la importancia de respetar a los demás y el entorno éstas son tus páginas.

Abrir vías: Métodos, anclajes y ética

Por Tino Núñez

Abrir vía no es subir de primero, es escalar por primera vez por un itinerario virgen hasta ese momento. Si te interesa saber qué estilos existen, cómo es la metodología básica, qué anclajes se utilizan o la importancia de respetar a los demás y el entorno éstas son tus páginas.

 Recuerdo un artículo del americano John Bachar escrito hace casi 25 años en el que enumeraba hasta cinco formas diferentes de abrir una vía ¡no podía creer lo que estaba leyendo!. Un tiempo después aprendí que a abrir vías, sean buenas o mediocres, no te enseña nadie (y a equipar casi tampoco), que ser autodidacta era un camino divertido y creativo, pero laaargo y lleno de espinas. Para quitarse esas espinas y profundizar un poco sobre qué se cuece a la hora de subir por un sitio que nadie ha escalado antes, nada mejor que ordenar algunas ideas y husmear en nuestros recursos como escaladores.

Razones para abrir
Cada cual tiene sus propias razones para abrir una o varias vías y posiblemente existan tantas como escaladores. Las más habituales son:

  • Búsqueda de vivencias de descubrimiento y/o “aventura”, sobre todo en paredes de varios largos poco visitadas. Habitual sobre todo en escaladores de sólida formación clásica.
  • Por superación personal, poniéndose a prueba ante uno mismo (o ante los demás si buscamos reconocimiento) respecto a si se es capaz o no de superar el reto que supone un paño de roca virgen.
  • Por necesidad, ya sea profesional (equipar una zona para dar cursos) o individual (las zonas más cercanas a nuestro domicilio carecen de vías).
  • Compartir con los demás parte de nuestro talento creativo expresado en forma de nuevas vías. Es más común entre los equipadores deportivos o aperturistas de pared con dilatada experiencia. Se piensa más en un “trabajo” bien hecho y disfrutable por los repetidores que en el placer propio o en la “gloria”
  • Por afán de protagonismo, ya sea por salir en guías, revistas o webs/blogs. Afortunadamente constituye la razón menos habitual, pero es indudable que quienes quieren reforzar su autoestima de esta forma y llamar la atención, pueden destacar con  mucha más facilidad que hace diez años gracias a internet.

Estilos
Existen básicamente tres estilos de crear una nueva línea

  • Desde Abajo: el más aconsejable cuando se desea trazar un itinerario lógico a una larga pared, con pocos o ningún anclaje fijo-permanente (chapas y derivados). Se trata de un estilo bonito pero comprometido. Existen dos variantes adicionales menos practicadas: el reconocimiento, que consiste en rapelar la línea inspeccionándola, pero sin probar tramos y el estilo cápsula en big Wall, en el que se baja a dormir a una hamaca situada varios largos por debajo del punto más alto alcanzado en el día, para luego subir por cuerdas fijas en la jornada siguiente y resituar la hamaca.
  • Desde arriba, conocido vulgarmente como equipar, aunque también se equipa desde abajo si se colocan muchos anclajes de expansión… Es lo más recomendable para zonas deportivas de descuelgue, pues permite estudiar con cuidado el emplazamiento y mimar la colocación de los anclajes, habitualmente de 5 a 15 por cada 15 – 60 metros de altura. Este método, ridiculizado o infravalorado por parte de los escaladores clásicos, sin embargo permite colocar menos anclajes en una vía difícil que cuando alguien no suficientemente preparado se mete desde abajo (que tenderá a un artificial de chapa o sobrepitonado).
  • Mixto, mezclando los anteriores estilos según lo compleja que sea la pared. En el caso más común, los aperturistas sitúan la cuerda por arriba en algún largo, a cuya reunión superior han accedido abriendo un largo paralelo más fácil, por otra vía contigua o por una repisa.  (…)

Vea el artículo completo en la edición 292 de la revista Desnivel®